SABERES ANCESTRALES

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Artesanía a base de totora

La totora (Cirpus californicus) es una planta ancestral milenaria representada en la iconografía prehispánica: alfarería, orfebrería, arquitectura y textilería de diversas culturas, desde Cupisnique hasta Chimú. La destreza y creatividad que han heredado nuestros artesanos han transformado esta ancestral planta en embarcaciones para pesca e incluso en pequeños y diversos productos artesanales utilitarios y decorativos. El Proyecto EULAC MUSEUMS tiene el propósito de dar continuidad cultural y revalorar esta técnica que forma parte del Patrimonio Inmaterial de la Nación.

Totora

En los espacios abiertos del museo de sitio Chan Chan, bajo la sombra de los árboles, las manos de una veintena de personas manipulan la ancestral totora. Algunos por primera vez cortan y perfilan este tallo, mientras que otros empiezan a darse cuenta de la diversidad de formas que le pueden dar para confeccionar todo lo imaginable. Así se desarrolla el taller de Elaboración de Artesanía a base de Totora.

EL MAESTRO

Quien guía al grupo de participantes es el destacado artesano Agustín Piminchumo Díaz, hace poco distinguido por el Ministerio de Cultura como Personalidad Meritoria de la Cultura. Su arte es reconocido y valorado en todo el mundo. Él esta tan entusiasmado como sus alumnos. "Me da tanto gusto que se haga esto, que apoyen para que más personas sepan todo lo que se puede hacer con la totora. Yo siempre he soñado con que haya un taller permanente y este lugar está perfecto". Don agustín, de 84 años, es descendiente de la sociedad Chimú y aprendió a confeccionar la embarcación tradicional (caballito de totora) mirando a su padre y su abuelo. Se dio cuenta que no solo podía hacer la balsa de pesca, sino también productos de artesanía.

LOS NUEVOS ARTESANOS

Los participantes del taller son pobladores de los centros poblados que colindan con el Complejo Arqueológico Chan Chan. Estos son: El Trópico, Villa del Mar, Ramón Castilla, Huanchaquito y Huanchaco. Mientras van confeccionando pequeñas embarcaciones, no cesan de preguntar por cada técnica, cada método que emplea don Agustín para perfeccionar su arte. Edward Effio está seguro que lo aprendido le generará algunos ingresos económicos para ayudar a su familia. Destaca la manera cómo se llevaron las clases: "el profesor se toma la paciencia de decirnos cómo se dobla el tallo para mejorar la figura... es excelente su enseñanza además que nos da confianza".

Por su parte, Julio Narro considera que mientras las gente sepa que la totora tiene más utilidades, sabrá cuidarla. "Me siento agradecido de aprender y voy a transmitir a más personas en mi familia y mi barrio".

Concluido el taller, todos se convierten en verdaderos artesanos, utilizando una técnica ancestral. También saben la importancia de la totora que usaron sus antepasados y por qué deberían cuidarla.