Bicentenario: mira las plazas de Lima donde también se gritó la independencia

Bicentenario: mira las plazas de Lima donde también se gritó la independencia.

Hace 200 años Lima no era la misma. Juan José Pacheco, historiador de Prolima de la Municipalidad de Lima, recordó que la declaratoria de la independencia se dio en diversos lugares del territorio nacional antes de hacerlo en la capital, el último bastión del poder español. Entre esos lugares destacan Huaura, Paracas, Trujillo y Lambayeque, cada uno con sus procesos y personajes cruciales.

Luego de haber liberado los territorios de Argentina y Chile, don José de San Martín tiene el propósito de independizar a Perú, pero necesitaba una demostración de que el camino estaba afianzado. Y esa señal llegó el 15 de julio.

Tras el retiro del virrey La Serna al Cusco, San Martín entró en Lima y convocó a una Junta de Notables en el cabildo limeño dando como resultado el Acta de la Independencia, firmada en aquel entonces por más de 3,000 personas.

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Acta de la independencia de Lima.

“Con el acta, ya todo estaba listo para la proclamación de la independencia. Se mandó a hacer la bandera, la escarapela y los tabladillos para la celebración. La independencia se proclamó en la Plaza Mayor de Lima, luego en la plazuela de La Merced, que se ubica en Jirón de la Unión; en la plaza Italia, que era la antigua plaza Santa Ana, y por último en la plaza de la Inquisición, que ahora es la plaza Bolívar”, detalló el investigador de la comuna limeña.

“Desde este momento el Perú es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende. ¡Viva la patria!, ¡Viva la libertad!, ¡Viva la independencia!

Con estas mismas palabras, don José de San Martín lo pronunció en cada una de las plazas, todas colmadas por autoridades diversas, personajes ilustres y vecinos de los alrededores y demás curiosos.

“Había gente de todos los sectores. Los que más celebraron fueron los del pueblo, los que vieron la independencia como una posibilidad de mejorar su situación, los que querían tener la libertad para hacer algunas empresas, comerciantes y negociantes; sobre todo afroperuanos. La independencia era una oportunidad para ascender socialmente, tener un cargo militar, una mejor vida para sus familias”.

Pacheco, recuerda que en esa época las cosas importantes se comunicaban solo de dos maneras: a través de un emisario, alguien que leía en las plazas y se le pegaba por eso. La otra vía era la proclamación, donde iba la misma autoridad y hablaba directamente a los presentes. San Martín hizo lo segundo: visitó las cuatro plazas para declararnos libres de la dominación española.

De diseño y belleza distinta, estos escenarios siguen siendo espacios abiertos que se mantienen siempre a la mano para quienes deseen recrear la ruta emblemática de la figura más trascendental de nuestra independencia.

El primer grito en la Plaza Mayor

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Plaza mayor de Lima

Fundada el 18 de enero de 1535 por el conquistador Francisco Pizarro, la Plaza Mayor fue durante casi tres siglos la capital virreinal de esta parte de la región.

Su pileta, que data del siglo XVII, es uno de los mayores atractivos de sus 140 metros cuadrados, además de punto de encuentro de diversas generaciones a lo largo de la historia.

Hoy en día este lugar está rodeado de edificios con gran importancia como el Palacio de Gobierno, el Palacio Municipal, el Palacio Arzobispal y la Catedral de Lima entre otras edificaciones que en conjunto forman el marco perfecto para una de las plazas más hermosas de América Latina.

Tras pasar el tiempo, este lugar tuvo algunos cambios pero siempre destacando por su belleza, simetría y potente iluminación ornamental por las noches, que la ha convertido en un punto de recorrido obligatorio de muchos turistas.

Plaza Italia

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Su trazado data de mediados del siglo XVI. Por largo tiempo se le conoció como la Plaza de Santa Ana, tomó el nombre del antiguo Hospital de Santa Ana, fundado en 1550.

Históricamente es conocida como la segunda plaza de la ciudad de Lima, después de la Plaza de Armas, porque en ella también se declaró la Independencia del Perú.

 

El alcalde Nicanor Carmona la remodeló a profundidad y la rebautizó como “plaza Italia”, dando paso a una etapa floreciente en Barrios Altos. Pero con el tiempo, fue perdiendo su belleza, debido a la poca iluminación y presencia de personas de mal vivir.

Este hecho duró poco, pues la plaza fue recuperada por otro burgomaestre: Alberto Andrade Carmona, quien decidió enrejarla para protegerla y darle otros aires a esta tradicional zona de la Lima antigua.

Hoy en día está rodeada por las iglesias de Santa Ana y San José, dos antiguos cines (sin funcionamiento), un museo de la Policía Nacional, la comisaría de San Andrés. A sólo una cuadra, se ubica lo que fue la emblemática casona ‘El Buque’.

Plazuela de La Merced

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Plazuela de La Merced

La plazoleta de La Merced se ubica a la altura de la quinta cuadra del Jirón de la Unión, en intersección con el jirón Huancavelica, dentro del damero de Pizarro, en el centro histórico de la ciudad.

Luego de proclamar la independencia en la Plaza Mayor y la Plaza Santa Ana, el Libertador Don José de San Martín acudió a esta pequeña plazuela para comunicar que el Perú era libre del dominio español.

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La plazoleta de La Merced

En el año 1972, fue declarado como el Ambiente Urbano Monumental por el Ministerio de Cultura mediante la Resolución Suprema N°2900, además de bien mueble integrante del Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura mediante la Resolución Viceministerial el 24 de abril del 2018.

Cuenta con una estatua de bronce del presidente Ramón Castilla, obra del escultor David Lozano, así como un pequeño monolito con una placa conmemorativa del presidente Fernando Belaunde.

Está rodeada de dos frontis clásicos de la ciudad, el de la Basílica de La Merced, que muestra su estilo barroco y el del local central del banco Interbank.

Plaza Bolívar

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Plaza bolivar

La plaza está ubicada frente al Congreso de la República, y ahora conocida como plaza Bolívar, obtuvo varios nombres a lo largo del tiempo.

A lo largo del tiempo la plaza obtuvo los nombres como plaza del Estanque, luego la Caridad y a fines del siglo XVI se la denominó como la plaza de las tres Virtudes Cardinales entre otros nombres. Los historiadores indican que en la época colonial la plaza estaba muy descuidada por la presencia de un mercado de abasto. Tenía una forma irregular, ensanchándose hacia el oriente en forma de trapecio.

Durante la gesta emancipadora, empezó a ser conocida como la plaza de la Constitución, en honor al primer Congreso Constituyente del Perú.

Un decreto fue promulgado el 6 de julio de 1822 dictaminó que en su centro se levantará una columna que sería coronada por una estatua pedestre del Protector del Perú, don José de San Martín. Sin embargo, esto no llegó a realizarse. El 12 de febrero de 1825 se dispuso la colocación de un monumento en honor de Simón Bolívar.

Bartolomé Herrera, ministro plenipotenciario del Perú en Roma, estuvo a cargo de mandar a hacer la estatua que llegó al Perú en 1,859. Sin embargo hubo algunas complicaciones en su traslado debido a sus grandes dimensiones. El ferrocarril Lima-Callao la condujo desde el puerto hasta la estación de San Juan de Dios (actual plaza San Martín).

En 1949 la plaza fue esencialmente transformada al construirse la avenida Abancay. Pero esa obra implicó la destrucción de numerosos inmuebles coloniales, como, por ejemplo, parte del Convento de San Francisco.

Ahora la presencia de la estatua del general Simón Bolívar, libertador de cinco países (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia) ha hecho habitual que, al conmemorarse sus respectivos aniversarios patrios, los homenajes incluyan la realización de ceremonias en esta plaza.

El Panteón de los Próceres

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El Panteón de los Próceres.

El Panteón de los Próceres es otro lugar emblemático de la etapa libertadora del país. Considerado como el santuario que la Nación ha destinado para guardar los restos mortales de quienes dedicaron su vida y se inmolaron por la Independencia del Perú.

Su creación se debe a la Compañía de Jesús, que llegó a Lima en 1568, con la idea de construir un local aparente para desempeñarse como Capilla del Noviciado de los Jesuitas.

La iglesia fue reconstruida en 1746, después de un terremoto que sacudió Lima y en 1876 se convirtió en la capilla de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1924, los restos de varios héroes de las guerras de la independencia (1821-1824) fueron trasladados a la cripta debajo del altar y la iglesia pasó a llamarse “Panteón de los Próceres”.

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El Panteón de los Próceres.

Entre los personajes ilustres que descansan allí se mencionan el expresidente Ramón Castilla; Hipólito Unanue, precursor peruano de la independencia y fundador de la escuela de medicina de San Fernando; Pascual Saco Oliveros quien participó en la gesta independentista.

También están José Bernardo Alcedo y José de la Torre Ugarte, autores de la música y letra del Himno Nacional del Perú; Martín George Guisse, oficial inglés que se trasladó a América del Sur para ofrecer sus servicios a la causa de la independencia; William Miller, militar británico que contribuyó de manera sobresaliente en la guerra de independencia de Chile y Perú.

Domingo Nieto, conocido como “El Quijote de la Ley”, moqueguano ilustre que participó a lo largo de toda la campaña de la Independencia del Perú; Mariano Necochea, militar argentino que participó en la guerra de independencia de su país, de Chile y de Perú.

Juana de Dios, aristócrata limeña y patriota, quien junto a su esposo formó una red de espionaje para las fuerzas patriotas en la que se incluyó al pescador y mártir chorrillano José Olay, entre otros ilustres.

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